La población actual de la República Popular China asciende actualmente a un número aproximado de 1.300 millones de habitantes, teniendo en cuenta este impresionante volumen poblacional, por lógica, el problema del transporte público debe ser difícil de manejar y muy complicado de solucionar.

Por tal motivo y con idea de ahorrar espacio, las autoridades chinas, han considerado la posibilidad de construir buses gigantes que puedan desplazarse por las calles y aprovechando la infraestructura existente, mientras los coches pasan por debajo.

Si bien la idea del Shenzhen Huashi Future Partking Equipment podría parecer descabellada, tiene bastante sentido sin embargo ya que trata de aprovechar el espacio existente entre los puentes, las diferentes calzadas y entre carriles. De esta manera se ahorrarían costos en la construcción de vías exclusivas al tiempo que el impacto en la congestión se reduciría al mínimo ya que haría posible que los coches viajen por debajo del bus.

Este proyecto pondrá en funcionamiento vehículos de seis metros de ancho y entre 4 y 4,5 metros de alto, con capacidad para 1.200 personas que podrían viajar a una velocidad promedio de 40 km/h tanto en ciudades como vías interurbanas y su impacto ambiental será mínimo ya que utilizarían energía eléctrica y paneles solares para funcionar y las paradas o estaciones serían construidas sobre plataformas adaptadas a los costados de la calle.

En principio, los buses echarán a rodar en el distrito Mentougou de Beijing a fines de este año.

Foto: tecnoupdate