Durante casi 500 años (1420-1911), veinticuatro emperadores de las dinastÃas Ming y Qing gobernaron China desde el interior de la Ciudad Prohibida, ésta cuenta con salas ricamente decoradas para ceremoniales y palacios reales que fueron construidos para impresionar a los ojos de los visitantes y el mundo.
Los emperadores que vivieron dentro de las paredes rara vez se aventuraron a salir y dentro de las cuales se libraban las luchas internas de poder polÃtico.
El complejo adquirió su nombre artÃstico que suena inquietante porque la entrada fue una vez terminantemente prohibida sin autorización real y una visita inesperada tenia como sanción automática la vida.
El gobierno chino se encuentra realizando un gran esfuerzo en la renovación del palacio, para traerlo de vuelta a su antigua grandeza arquitectónica.
La Ciudad Prohibida de PekÃn es magnifica como estructura arquitectónica ya que mide 960 metros (3200 pies) por 750 metros (2500 pies). Eso es equivalente a más de 20 campos de fútbol.
El palacio está rodeado por una gruesa pared de un alto muro (10 metros), defensivo que a su vez está rodeado por un foso ancho como un rÃo.
Las habitaciones en la Ciudad Prohibida, una vez numeradas llegaron a las 9999, ya que el nueve es dentro de la numerologÃa china un numero mágico para la suerte.
El Salón de la ArmonÃa Suprema tenia el honor imperial de las ceremonias más importante se realizaban allÃ, en su apogeo, alrededor de seis mil personas vivieron en la Ciudad Prohibida, esto incluye al emperador y su familia real, sus concubinas, sirvientes y eunucos instigadores (que fueron prolÃficos de la intriga real).
Fue Puyi, el joven varón que se muestra en el film épico de 1987 épica de Bertolucci, "El último emperador", y fue expulsado permanentemente en 1924.
