Todas las maravillas del mundo tienen una historia tras su construcción. Aunque la mayoría de las veces no creemos que puede llegar a ser una gran construcción en honor a una historia de amor. Si vas a visitar la India, lo más probable, casi seguro, es que vayas a visitar el Taj Mahal. Aquí, hoy, en este artículo, vamos a contar un relato que no todo el mundo sabe. Algo que puede que no te esperabas. Así que sigue leyendo porque igual te llevas más de una sorpresa.

taj-mahal

Si vas a la India, es porque quieres ver el Taj Mahal. Es cierto que no es lo único que hay en este país, pero sí hay que admirar la grandeza de este monumento. Su superficie blanca, el reflejo en el agua, el paisaje que ofrece de noche. Todo ello es de lo más hermoso, y el conjunto hace que se forme un paisaje de lo más increíble. Porque no te creerás que esa belleza existe de verdad.

Monumento a una historia de amor

A pesar de que el monumento más romántico de todos, es la Torre Eiffel, no hay ninguna otra construcción que simbolice más el amor por una mujer que el Taj Mahal. Todo empezó con un rey, por entonces príncipe, llamado Kurram. Estaba, por supuesto, bien educado, y desde su más tierna infancia aprendió distintas disciplinas, como la astronomía, la lógica, o las matemáticas. También dominaba el árabe y el persa, idiomas imprescindibles en esa época, el siglo XVII. Fue entonces, cuando todavía era un joven príncipe, que se enamoró de una dama.

El nombre de la mujer era Arjumand, y era una princesa. Con tan solo 15 años, y un roce de miradas, se enamoraron el uno del otro. Pero su matrimonio no sucedería hasta cinco años más tarde, en 1612. Ella era hija del Primer Ministro de la Corte, y tras la ceremonia, fue nombrada Mumtaz Mahal, que significa “La elegida del Palacio”.

No nos engañemos. En esta época era común que un príncipe tuviera más de una mujer, y con el príncipe Kurram no iba a ser una excepción. Aún así, se decía que Mumtaz Mahal era su favorita. Y cuando el príncipe fue coronado rey, llamado el Rey Shah Jahan, comenzó una etapa muy feliz en su vida. Aunque no duraría mucho.

800px-Sikh_pilgrim_at_the_Golden_Temple_Harmandir_Sahib_in_Amritsar_India

Cuatro años después de coronarse rey, Shah Jahan sufrió un duro revés en su vida. La princesa Arjumand, Mumtaz Mahal, murió al dar a luz a su decimocuarto hijo. Esto supuso un gran golpe para el rey, que quedó desolado, y sintiéndose de lo más miserable. Antes de dar su último aliento, ella le pidió un deseo: que intentara construir algo sin igual, y lo hiciera en su honor. Para intentar reponerse, decidió entonces erigir un monumento a su amor. Algo tan grande que pudiera representar lo que él sentía hacia su difunta esposa, y que todos pudieran ver la magnificencia del lugar. Así es como se planeí el edificio, lo que hoy conocemos como Taj Mahal, que es conocido como la “Perla del Palacio”.

Fue algo de lo más lujoso, pues el rey no escatimó en materiales. Había mármol procedente de las canteras de Jodhpur, así como otros elementos exóticos traídos desde otros países como China. Lapislázuli de Afganistán, diamantes, ámbar, o zafiros eran piedras preciosas que se solían utilizar en algunas partes de forma decorativa. Todo ello hecho por los mejores arquitectos de esa época, así como planeado con el más mínimo detalle.

Shah Jahan estuvo prisionero los últimos años de su vida, en el Fuerte Rojo, y se decía que tenía vistas al Taj Mahal. Y ahí murió, dándole un último vistazo al monumento en honor a su amor.

embedded by Embedded Video

YouTube Direkt

¿Quieres saber más de Asia? Mira estos artículos:

Fuente de imágenes: worldhdpaper, hollypedia

Etiquetas: , , , , , ,