Hace mucho tiempo se le conocÃa al territorio que hoy ocupa la República Democrática Popular de Laos como Lan Xang o “La Tierra del Millón de Elefantes“. Hoy tras los años de inestabilidad polÃtica y económica, Laos intenta resurgir de la mano de su principal recurso, la naturaleza. Aproximadamente el 65% de la superficie del paÃs está cubierta de una densa vegetación de selvas tropicales. Sus ciudades mantienen hermosos templos budistas en buen estado y además una interesante arquitectura colonial. Estos son algunos elementos que convierten a Laos en una alternativa turÃstica frente a sus ya saturados vecinos, Tailandia y Vietnam. Â

Novice (Laos)Â por Ahron de LeeuwÂ
Antiguamente, el reino de Lan Xang ocupaba este territorio, aproximadamente entre los siglos XIV y XVIII, para luego pasar a ser parte de la Indochina francesa. En 1949 consiguen su independencia y tras un largo perÃodo de inestabilidad polÃtica, consigue su apertura comercial en la década de 1990 trayendo consigo el desarrollo del turismo. Empresarios tailandeses encontraron en este paÃs la posibilidad de generar turismo fuera de sus fronteras, aprovechando su exotismo y poco explotado territorio.
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La mayorÃa de la población pertenece a la etnia lao, denominación que sirve también para darle nombre a la lengua oficial del paÃs, que oficialmente en idioma lao se llama Mung Lao. Con la llegada de los franceses el nombre terminarÃa derivando en simplemente Laos. La religión predominante es el budismo Theravada, seguida por el animismo, y con pequeñas minorÃas de musulmanes y cristianos, todos conviviendo en perfecta armonÃa. Â

Laos Bridge por kds1505Â
Entre las ciudades más destacas y bellas donde poder pasar dÃas de relajamiento y también diversión, están Luang Prabang, Vang Vieng y la capital Vientiane. La primera de ellas ha sido declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y es la que mantiene su arquitectura colonial mejor conservada en todo el sudeste asiático. También se puede realizar un recorrido por los 32 templos budistas, sus hermosas montañas selváticas y el RÃo Merkong. Esta ciudad, antigua capital del paÃs, es un paréntesis entre el común de las ciudades asiáticas. Aquà se puede respirar tranquilidad, sin aglomeraciones ni trafico. La infraestructura hotelera posee el encanto de la fusión de la tradición de Laos y la cultura francesa, y cuenta con gastronomÃa de primer nivel.
