Phuket es isla más grande de Tailandia y está situada en el Mar de Andamán, al oeste de la península de Malasia. En su costa occidental se encuentran varias playas de arena y junto con el extremo sur de la isla, ambos son buenos lugares para apreciar las puestas de sol.

¿Sabías que la principal región turística de la isla es la Playa de Patong? Sí, ella concentra también la mayor parte de la vida nocturna de Phuket, además de ser el mayor centro comercial da isla; por su parte, otras playas populares son Karon, Kata, Nai Harn y Bang Tao. Como bien sabemos, lamentablemente la isla fue afectada por el tsunami que devastó gran parte de las costas del Océano Índico en el 2004, pero no dejemos que esto nos desaliente…
Como alternativa para los turistas que aprecian y prefieren la tranquilidad, una opción muy aceptable es visitar la Playa de Kamala (conocida localmente como Ao Kamala), que está ubicada en la costa oeste de Phuket, justo al norte de Patong y al sur contiguo de la Playa Surín. A pesar de que en temporada alta el la zona sur pueda estar llena de gente, la parte norte tendrá un ambiente calmado y agradable durante todo el año. También se pueden encontrar entre 20 y 30 habitaciones de hotel de bajo y medio coste para viajeros sin tantas preocupaciones por lujos; albergadas en Rim Haad (llamado Beach Road). En esta pequeña vía también se pueden encontrar gran variedad de restaurantes y pequeños bares que poseen una atmósfera de villa y ofrecen un trato muy amable a sus clientes. Si lo que se busca son opciones más económicas para alimentarse, están los mercados en Kamala Road.

Si lo que usted realmente está buscando es pasar la mayor parte del tiempo en la playa disfrutando el mar, este es un lugar muy bueno para dicho fin, puesto que la playa no es muy concurrida, tiene un bonito panorama y el suelo del mar es arenoso y agradable. Por las tardes de manera extraña el agua retrocede y deja al descubierto un grupo de rocas que permiten realizar con tranquilidad algo de pesca en el extremo izquierdo de la playa y proporcionan un área muy tranquila para nadar en el extremo opuesto. Sin embargo, no es posible recibir un relajante masaje tailandés en el mismo lugar, puesto que este es ofrecido en pequeños puestos cercanos a la playa y que cobran una tarifa establecida de 300 bahts, moneda nacional, por hora.
Por otro lado, aparte de la hermosa playa, Kamala cuenta con dos atractivos turísticos adicionales que son el extremadamente popular Phuket Fantasea, el cual es un parque temático único en Tailandia que combina la riqueza del patrimonio cultural tailandés con efectos visuales únicos y actuaciones de animales. Está situado en la zona de la bahía; ofrece un show espectacular en el que destacan el “Palacio de los Elefantes”, ciertas representaciones culturales, algunos cuadros de la mitología tailandesa, escenas de magia, ballet y otras actuaciones; además se aprovecha que cuenta con uno de los mejores escenarios con los más complejos sistemas de iluminación y sonido. Tiene un área de 140 acres y tiene un restaurante con una capacidad de 4,000 personas que tienen a su disposición un exquisito buffet de comida tailandesa e internacional. El lugar opera a diario a partir de las 8:30 PM excepto los días jueves.

También existe a la mitad de la playa un pequeño parque con un monumento dedicado a las personas afectadas por el tsunami del 2004. Y por lado está el templo budista en la zona sur de la playa. El Wat propio de la zona está localizado en la parte sur, al final de la playa y es casi imperceptible. Se trata de un templo budista, cuya infraestructura fue restaurada tras el paso del tsunami en el 2004 y ahora es frecuentada por curiosos extranjeros, especialmente australianos, a los que les dan la bienvenida budistas locales y monjes residentes del templo.
Fue el programa de televisión australiano Backyard Blitz el que colaboró para la restauración de los jardines luego de la tragedia. En su interior se plantó un árbol en uno de los jardines que tiene una placa conmemorativa, a su vez las paredes del tempo principal están decoradas con una belleza extraordinaria contando la historia de Buda; es por ello que visitar este lugar puede ser una experiencia muy enriquecedora desde un punto de vista cultural. Por otro lado, hay fotografías de la tragedia ocasionada por el tsunami expuestas para los extranjeros y los monjes solo permiten que se tomen fotografías a las construcciones si se está en compañía con algún habitante local.
Si lo que se quiere es más entretenimiento o un ambiente más dinámico, solo se debe tomar un taxi que nos lleve a la Playa Patong. Como algunas veces dicha opción es innecesariamente cara, también se encuentran disponibles los Tuk-tuks que son el modo más simple y quizás más económico para salir de Kamala. Por otro lado, si lo que se quiere es una experiencia enriquecedora culturalmente y gastar realmente poco, no se debe dudar en abordar uno de los buses locales. Pasan una vez cada hora por la vía principal, se detienen cuando uno levanta el brazo y se paga por el viaje poco antes de que finalice.
Kamala también ofrece una variedad de pequeños supermercados; entre ellos se encuentra el norteamericano y muy reconocido 7 – 11. También hay algunas tiendas para adquirir souvenirs en el camino, junto a las oficinas de viajes turísticos, en los que se pueden hacer reservaciones para una gran variedad de tours para apreciar la playa o para ir a bucear en el mar. Los puestos más curiosos son las de los sastres, que son entre 20 y 30 en total incluyendo a los que están afuera del Kamala Bay Garden Resort. Todos ellos tratan de averiguar la nacionalidad de los turistas mientras les ofrecen las mejores y más económicas prendas de vestir en la moda local; sin embargo se debe tener cierto cuidado con estos individuos y por la cantidad que se pagará por los productos.
