Debido a mi trabajo en la empresa, salgo mucho de viaje por órdenes de mis jefes inmediatos, quienes cada mes deciden a que paÃs enviarme para que me pueda reunir con los directivos de las poblaciones rurales a las que asisto.

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La idea es muy sencilla, a razón de mi profesión de comunicador social, yo soy el enlace entre las preferencias y decisiones de las empresas modernas de la capital con los jefes de todos los pueblerinos de las provincias más alejadas de la civilización.

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Cuando llego al lugar, busco entablar una conversación con los jefes de la zona y plantearles la propuesta que tengo en brazos. Hasta el momento me va muy bien, tanto asÃ, que los pobladores de las provincias a las que llego, terminan por agasajarme y mostrarme todas los atractivos turÃsticos que ellos tienen en su pueblo. Desde comidas extrañas pero muy ricas hasta obras arquitectónicas que uno a primera vista no puede creer que existiese algo asÃ.
Pero fue justamente en el paÃs de China (ver hoteles en China), exactamente en la provincia de Guoliang, donde quedé sorprendido frente a lo que me mostraron los lugareños; de verdad, ahora sentado en mà oficina no puedo creerlo, y creer todavÃa que yo estuve ahÃ. Fue hace cerca de tres meses, cuando la gerencia me envió a China a comentarles sobre la construcción de un pozo de agua que beneficiarÃa a todo el pueblo. Ellos en agradecimiento, me dijeron que existe un Túnel de 1,200 metros de largo, que les gustarÃa mostrarme. Yo actué como siempre, los acompañé y fue mi gran sorpresa al ver tremenda y majestuosa obra de arte: era como un pasaje casi perfectamente construido en medio de unas montañas de difÃcil acceso, y que cualquier individuo con su vehÃculo más moderno pudiese pasar por él.

Lo más resaltante del hecho, fue que los hicieron los propios aldeanos que comieron un plato de sopa conmigo. Personas que cuidaban sus rebaños y alimentaban sus animales, crearon una verdadera belleza. Saludé nuevamente a todos muy emocionados de lo que mis ojos vieron en ese momento. El Túnel de Guoliang, será uno de los lugares que nunca olvidaré, y si tengo la oportunidad de escoger a donde irme de viaje, no lo pensarÃa dos veces; cogerÃa mis maletas, comprarÃa algunos regalos y en el aeropuerto pedirÃa un boleto a un paÃs donde la unión los hace fuertes: China…
